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La magia del Coro en la Catedral de Sal de Zipaquirá
Entre roca, luz y fe, el Coro de la Catedral de Sal de Zipaquirá se eleva como un santuario del arte y el sonido. Este espacio, admirado por los más de 705 mil visitantes que llegan cada año a la Primera Maravilla de Colombia, combina la precisión simbólica con la grandeza espiritual.
Suspendido a nueve metros sobre la Nave Central, el Coro ofrece una perspectiva que no solo cautiva la mirada, sino que conmueve el alma.
Un altar suspendido entre el cielo y la tierra
En este balcón de diez metros de diámetro, la voz resuena con una fuerza que parece nacer de la misma roca. Sus siete escalones, que representan las notas musicales —do, re, mi, fa, sol, la, si—, dan forma a un espacio donde la acústica natural convierte cada eco en un himno de asombro.
Desde lo alto, se vislumbra la figura de San Gabriel Arcángel, esculpida en piedra arenisca por José Vicente Pinto, como guardián de los visitantes de la Catedral. Esta obra forma parte de las múltiples expresiones artísticas que enriquecen este lugar, único en el planeta.
Un símbolo de encuentro y trascendencia
En el lenguaje de la fe, el Coro representa el diálogo entre lo humano y lo celestial. Desde su altura, se contempla la majestuosidad de la Catedral, comprendiendo por qué este lugar es reconocido como el Segundo Sitio de Culto Más Asombroso del Mundo.
Cada visita a la Catedral de Sal de Zipaquirá se convierte en una experiencia donde la piedra, la luz y el sonido se funden quedando grabadas en la memoria y en las fotografías de cada visitante, pues cada ángulo revela una composición natural de luz y sal que convierte a este espacio en una postal viviente. Por eso, quienes lo visitan coinciden: pasar por el Coro y no tomarse una foto es como ir a París y no mirar la Torre Eiffel.
El Coro no solo se admira, se inmortaliza; porque en su belleza, la Catedral de Sal encuentra su mejor retrato.
Si quieres seguir explorando la Catedral de Sal, te invitamos a descubrir otros espacios emblemáticos como la Nave Central, el Viacrucis Subterráneo, el Espejo de Agua, el Santuario de la Virgen del Carmen, el Museo de la Salmuera, la Ruta de los Mineros, la experiencia de Realidad Virtual o la Tienda de Artesanías.